(Originalmente este post apareció en la sección “Mojate” del suplemento Tierra del diario español El País, escrito por mi alter ego Mari Cruz García)

 Swadeshi es el nombre del modelo económico que Ghandi propugnó para una India libre del colonialismo británico. Satish Kumar, director de Schumacher College, define swadeshi como una “economía de permanencia”, un concepto que supone una profunda transformación no solo económica, sino también política  y social. Ghandi fue uno de los primeros en percatarse de que nuestra moderna economía global estaba creando sociedades vulnerables, hacinadas en megalópolis, y que dependen totalmente de la producción exterior. En esta economía, las Naciones-Estado persiguen mantener una balanza de pagos favorable aumentando el número de exportaciones, objetivo a todas luces insostenible, ya que necesariamente conlleva un aumento de la producción y explotación de recursos naturales.  

Por el contrario, en una economía de Swadeshi, la sociedad se estructura en pequeñas comunidades independientes y dotadas de autonomía política. Los habitantes de estas comunidades son asimismo autónomos y generan, con el fruto de su trabajo, los bienes y servicios que la comunidad consume. De este modo, la producción no depende de las fuerzas del mercado, sólo de la demanda local, y por tanto, la presión sobre el medio ambiente es mínima. Sólo se recurre al comercio exterior para aquellos bienes y servicios que no pueden generarse dentro de la comunidad.   Lamentablemente, Ghandi nunca tuvo ocasión de llevar a la práctica los principios de Swadeshi ya que fue asesinado tan sólo seis meses después de que India lograra su independencia. Sin embargo, su visión para una economía sostenible  inspiró a toda una generación de filósofos y economistas, con E.F. Schumacher a la cabeza, y hoy se halla presente más que nunca en las miles de comunidades alternativas que están floreciendo en todo el mundo.