El invierno ha llegado definitivamente a Escocia, y con él las primeras nieves. Con este tiempo, he decidido dejar los proyectos de permacultura y las excursiones a las Highlands para más adelante, y concentrarme en la oferta cultural que ofrece la ciudad de Edimburgo. Por ejemplo, visitar galerías de arte.

El pasado viernes (que era además mi cumpleaños) estuve visitando la exposición de Roman Signer en la FruitMarket Gallery con una compañera de mi actual trabajo. Es la primera vez que en Edimburgo se organiza una exhibición de este artista suizo, bastante conocido en Europa. Roman Signer es uno de esos artístas iconoclastas y controvertidos a los que la mitad de la población mundial consideraría un visionario, y la otra mitad un completo gilipollas.
Yo la verdad, no sé qué pensar de la obra de Signer. Al principio pensé que era una verdadera tomadura de pelo, pero que, en cualquier caso, es bueno que existan exhibiciones como ésta y centros como la Fruitmarket Gallery, tan cerca de la estación de tren en una ciudad gélida, para que los viandantes como yo entren en ellas y se libren de morir por hipotermia. Sin embargo, debo decir que a medida que fui recorriendo la galería, y con las explicaciones que me iba dando mi compañera de trabajo, Liz (que también es artista), mi opinión sobre Roman Signer dio casi un giro coperniciano.

Roman Signer es un artista tardío (comenzó a estudiar arte a los 28 años, tras haber realizado los más variopintos oficios), que utiliza elementos cotidianos como el fuego o la pólvora para lograr la perfección matemática de algo que es la más absoluta estupidez. Explosiones, petardazos, bolsas de plástico movidas por ventiladores y barriles de perpetuo movimiento forman parte de su repertour habitual.

Una obra que al principio parece una tomadura de pelo hasta que uno se percata de la perfección con que se realiza dicha tomadura de pelo.

Pero basta ya de palabras, he aquí alguna de las obras de Signer en YouTube:

El famoso video de la carpa:

La maleta, que es una constante de su obra (la cantidad de formas en que uno puede destrozar una maleta):